Oportunidad de Negocios

Una parte considerable de las personas que me contactan están interesadas en diversificar sus ingresos o se encuentran desarrollando algún tipo de proyecto y, por ende, están evaluando alternativas de inversión, entre las que se encuentra la crianza de faisanes.

Ellos suelen hacerme numerosas preguntas, las que en su gran mayoría se contesta con la siguiente información:

En este momento en Chile hay un buen número de personas que crían faisanes (aunque no tengo la cifra exacta calculo que son alrededor de 100), algunos de ellos los crían sólo por el placer de hacerlo -o sea, como hobby-; otros lo hacen con un fin netamente comercial -la mayoría enfocados en la carne y los cotos de caza-; y, también existe un grupo que tiene una mezcla entre ambos, es decir, les gusta criarlos pero al mismo tiempo les gusta financiar la afición.

El tema comercial es probablemente, como en la gran mayoría de las actividades económicas, el más complejo. Desde luego que hay gente que gana dinero criando faisanes, sobre todo, aquellos que tienen muchos años de experiencia y un buen prestigio. Casi todos ellos se han especializado, con el tiempo, en faisanes ornamentales poco comunes. También, ganan buen dinero aquellos que han logrado desarrollar un nicho (como entregarle a pajarerías o tiendas de mascotas) o bien poseen algún sistema de comercialización eficaz (publicar todos los domingos avisos comerciales en los diarios, utilizar Internet o vender a precios relativamente "caros"). En nuestro caso particular, luego de casi 5 años, ya hemos llegado a un punto en el que los ingresos sobrepasan las ganancias, no obstante, estamos lejos aún de poder vivir de esta afición. Y si bien es probable que en un futuro los ingresos sean mucho más interesantes consideramos que es poco probable que algún día lleguemos a vivir sólo de los faisanes. Y ello se debe tanto a que seguramente los ingresos no serán lo suficientemente elevados para sustentar nuestro estándar de vida, como porque sería muy riesgoso depender de una única fuente de ingresos.

Ahora bien, en general, cada criador o criadero comercializa sus productos de distinta manera, dependiendo mucho de las habilidades comerciales de cada propietario. Hasta el momento no existe en Chile ninguna asociación de criadores, y hasta donde conozcamos aún no se ha realizado ninguna exportación de carne de faisán. No obstante existe gran inquietud por parte de varios productores de poder concretar, en el corto plazo, tanto una asociación como vínculos comerciales con el extranjero. Por lo tanto, hasta ahora la producción se destina al mercado nacional o local. O sea, a algunos restaurantes, cotos de caza, como materia prima para cecinas y embutidos, y como venta a otras personas que estén interesadas en iniciar su crianza.

A las personas que nos visitan, y que están realmente interesadas en convertirse en criadores de faisanes, siempre les hacemos las siguientes recomendaciones generales:

  1. Que lo piensen muy bien y que no se dejen llevar por un entusiasmo irracional que los induzca a apresurarse demasiado. Ya que es una decisión que tiene consecuencias, en la que seguramente aparecerán problemas, pero que si perseveran, tendrán grandes satisfacciones.

  2. Que, además de ganas, deben disponer de tiempo, ya que la crianza de faisanes sin ser muy compleja no es trivial. Los faisanes requieren bastante dedicación tanto directamente como en estudio. En el mejor de los casos se demorarán 2 o 3 años en manejarse bien en el tema.

  3. Que, además de tiempo, se requiere un poco de dinero para invertir (entre $500.000 y $1.500.000 pesos chilenos para el primer año –equivalentes a unos US$ 830 a 2.500 dólares americanos–). Entre aves, jaulas, comederos, bebederos, incubadora, nacedora, criadoras, termómetros, higrómetros, ovoscopio, alimentos, vitaminas y remedios, electricidad y libros. Y si uno quiere dedicarse a escala comercial del orden de $4.000.000 a $10.000.000 –equivalentes a unos US$ 6.660 a 16.660 dólares americanos– para comenzar, dependiendo del volumen de producción y del nivel de las instalaciones. Y del orden de $100.000.000 a $500.000.000 –equivalentes a unos US$ 166.500 a 833.300 dólares americanos– para establecer un criadero con capacidad de exportación. Eso es si se invierte inteligentemente, ya que es bastante sencillo desperdiciar recursos.

  4. Que visiten todos los criadores y criaderos que puedan, que pregunten mucho y que se fijen en los detalles para “duplicar” las buenas ideas (ojala que puedan tomar fotografías o grabar la visita, para recordar con más facilidad o descubrir otros detalles que a veces pasan desapercibidos a simple vista pero que aparecen cuando se revisan las imágenes), y no tener que reinventar la rueda.

  5. Que estudien todo lo que puedan de libros o Internet. Hay suficiente información si se tiene paciencia y perseverancia y se sabe dónde buscar.

  6. Que una vez decididos a probar, hagan las cosas bien, ya que hay ahorros que no valen la pena (como comprar una incubadora barata para ver como resulta la crianza, lo cual suele ser desastroso, ya que las incubadoras baratas son pésimas y los pocos faisanuchos que nacen suelen tener problemas).

  7. Que dispongan de un espacio adecuado y que construyan "uno o dos" jaulones (que probablemente serán los primeros de muchos, y que si perseveran en su intento, lo más probable es que casi siempre anden escasos de jaulones, así que es importante proyectar el crecimiento).

  8. Que adquieran huevos fértiles o unos pocos reproductores para comenzar –y que lo hagan donde piensen que los ejemplares son mejores y en donde van a recibir el apoyo necesario para ir superando los escollos que probablemente aparecerán en un principio–. Para ello conviene comenzar con Faisanes de Collar (Phasianus colchicus torquatus), ojalá Jumbo, o Faisanes Dorados (Chrysolophus pictus) –por ser los más fáciles de conseguir y reproducir, y, por ende, los más económicos–, comprando unas 2 docenas de huevos –idealmente, en dos tandas (por si hay problemas con la incubación en alguna de ellas) – o uno macho –o, mejor aún, dos machos, para intercambiar sangre a media temporada– y de dos a cuatro hembras.
    Es importante adquirir los faisanes sin apresurarse, es decir, luego de tener las instalaciones mínimas para recibirlos, habiendo cotizado y seleccionado la mejor alternativa de compra. En este sentido la selección del criadero de origen y la calidad de las aves determina en gran medida el éxito futuro. El ideal es adquirir aves sanas en criaderos “confiables”, en los que respondan si hay problemas y se pueda obtener ayuda posterior.

  9. Que teniendo agua fresca y comida adecuada (una dieta balanceada suplementada con vitaminas, minerales y electrolitos), los faisanes deberían desarrollarse sin mayores inconvenientes.

  10. Que luego le dediquen tiempo a observar el comportamiento de los faisanes y que anoten con el mayor detalle posible sus experiencias y conclusiones, así como todas las dudas que vayan surgiendo. Con el fin de que el conocimiento se registre y no se desperdicie el tiempo.que luego le dediquen tiempo a observar el comportamiento de los faisanes y que anoten con el mayor detalle posible sus experiencias y conclusiones, así como todas las dudas que vayan surgiendo. Con el fin de que el conocimiento se registre y no se desperdicie el tiempo.

  11. Que pueden volver cuando quieran y preguntar todas las dudas que les vaya surgiendo.

 

Quien diga algo distinto, como que es fácil o que no van a existir dificultades, o está muy equivocado o está ocultando información. Con todo, es algo que nos encanta hacer y que conlleva grandes satisfacciones -luego de que se superan los obstáculos iniciales-. Pueden ahorran mucho esfuerzo, tiempo y dinero si se asesoran bien y no se precipitan (lo mejor es preguntar mucho, ¡saber escuchar! y sacar sus propias conclusiones), así y todo no tengan dudas que cometerán más de algún error (al igual que todos los que hemos emprendido esta fascinante aventura).

En efecto, no podemos asegurar que les va a ir bien con este negocio, aunque en todo tipo de negocio a alguien le va bien (en caso contrario dicho negocio no podría existir). No obstante, si hacen las cosas de manera correcta, le ponen amor a lo que hacen, aprovechas las oportunidades y se hacen conocidos, en el mediano plazo debieran tener un negocio que reditúe. Ahora bien, si intentan vivir exclusivamente de él o que les entregue grandes beneficios con pocos esfuerzos, la crianza de faisanes no es su negocio.

 

Una Oportunidad Complementaria

Sin perjuicio de lo anterior, e independientemente si se deciden a criar faisanes, les recomendamos evaluar la que a nuestro juicio es la mejor alternativa y la mayor tendencia de negocios actualmente existente.

A modo de introducción es conveniente que inviertan unos 20 minutos en revisar la siguiente conferencia, que muestra la forma de comercialización:







 

 

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